Emilio Martínez Cardona

Tomo prestado el título de un memorable libro de Giovanni Papini, para reunir estos apuntes sobre las circunstancias políticas en diversas latitudes:

Aleksandr Duguin y China. El atentado que acabó con la vida de la hija del geopolítico ruso, de quien se ha señalado su influencia en el belicismo de Vladimir Putin, volvió a llamar la atención mundial sobre la figura del nacional-bolchevique Aleksandr Duguin, quien propone hacer de Rusia el eje de un “imperio euroasiático”.

Hubo un tiempo en que Occidente, pragmatismo de Henry Kissinger mediante, supo separar a China de Rusia, preparando el colapso del campo socialista. Hoy en día, sería estratégico que se difundan en el país de Confucio las teorías donde el ideólogo de Putin sugiere desmembrar China en varios estados, así como sus lecturas sobre la Segunda Guerra Mundial, suspirando por un contrafactual donde “Japón habría gobernado a China como socio menor de Rusia”.

CFK y Trump. Curioso paralelismo: la populista de izquierda Cristina Fernández de Kirchner y el populista de derecha Donald Trump enfrentan investigaciones que podrían desembocar en su inhabilitación para desempeñar cargos públicos, dejándolos fuera de las respectivas carreras electorales.

Lo que no se dice es que los principales beneficiarios de esa eventualidad jurídica serían ciertas fuerzas dentro de sus propios partidos. En Argentina sectores del peronismo federal y el camaleónico Sergio Massa, y en Estados Unidos los republicanos no trumpistas, entre ellos Mike Pence, quien salvó el honor constitucionalista de los conservadores en el convulso enero de 2021.

Primera vuelta en Brasil. En medio de la polarización prematura entre Lula y Bolsonaro, el debate de los postulantes presidenciales mostró a una tercera candidata interesante, la liberal Soraya Thronicke, quien propone simplificar el sistema tributario con un impuesto federal único y lleva en su lista al Senado al ex fiscal Sergio Moro, garantía de lucha contra la corrupción.

Esperemos que esta tercera opción tenga un buen desempeño a nivel parlamentario en primera vuelta, pero es un hecho que el ballotage será una disputa por el mal menor, entre el cleptócrata socialista Lula da Silva y un Jair Bolsonaro que ha tenido varios aciertos (la gestión económica de Paulo Guedes) pero también grandes errores (el alineamiento con Putin).

Rechazo con reforma. Tras la amplia ventaja del Rechazo en el referéndum del 4 de septiembre, Chile tendrá que buscar otras vías para un cambio constitucional más moderado, sin excesos expropiadores e indigenistas. En ese punto, la disyuntiva estará entre una reforma hecha desde el Congreso, donde la centroderecha tiene una amplia representación, y la idea de Gabriel Boric de “clonar” a la fallida Convención.

 

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